Blog

Blog · Performance

“Alguien que me haga un eCommerce”

4 min de lectura

Esta es sin duda una de las solicitudes más frecuentes en tiempos de pandemia. Todos quieren a esa persona que logrará hacerles todo lo que necesitan para que puedan vender online. Es muy incómodo cuando te toca ser el responsables de darle un reality check y explicarles por qué no hay forma de que una sola persona los ayude con esto.

Partamos de lo siguiente: pedir que alguien te haga un ecommerce así sin más ni más es -guardando proporciones- el equivalente a que alguien te diga “Oye, ¿eres banquero? Mira que justo necesito un banco. ¿Me lo haces?”

Para alguien que se especialice en alguna de las disciplinas necesarias para la correcta operación de un sistema de ecommerce, pedir el contacto de una persona que resuelva todo suena tan absurdo como lo del párrafo anterior. Una tienda online requiere de tantos elementos para funcionar bien que es muy poco probable que quien se dedique a una de las tareas pueda resolver la implementación como un todo sin ayuda de terceros y la coordinación apropiada. Para hacer el trabajo bien, se requiere más o menos lo siguiente:

  1. Compras. El/La/Los encargados de asegurarse de investigar qué productos comprar, qué está en demanda, cómo ha variado la demanda de esos productos hoy vs pre-pandemia, qué variantes/modelos tener en stock y cuándo tenerlos disponibles. Si estás buscando alguien que te haga un ecommerce, en teoría ya esta investigación está hecha, los hallazgos debidamente documentados, y las conclusiones de qué comprar, cuándo comprarlo y cuánto de cada cosa comprar ya deben haber sido tomadas.
  2. Configuración de la herramienta base. Esto es lo que normalmente entendemos como el famoso armado del ecommerce. Aquí se crean las cuentas, se asocian al dominio, se instalan certificados de seguridad, se conecta el CDN, y se hace todo el setup del entorno de venta, pasarela de pago, y demás requisitos de estructura.
  3. Configuriación de anaĺitica. Esto es sumamente importante para poder entender cómo va reaccionando la audiencia, qué sucede con el tráfico, y ajustar nuestra ejecución posterior. Google Tag Manager y Analytics (360 si es en un desarrollo grande), Pixel de Facebook, configuración de eventos /y revisión de eventos predeterminados, y medición de cualquier otro elemento que requiramos (desde otros medios como Linked in y Twitter hasta herramientas de inbound como Hubspot, e incluso las que permiten experimentación como Google Optimize).
  4. Conexión técnica con inventario. Si bien la configuración de una tienda de shopify, woocommerce o magento podría parecer en principio tan sencilla como para tomar sólo unas horas, la realidad es que sólo es escalable en la medida de que no dependa de gente que haga cosas manualmente. Si estás tratando de armar una tienda pequeña desde casa y venderás 3-5 SKUs y no crees que vendas más de 15-20 piezas a la semana, quizás esto no es importante para tu operación. En cualquier otro caso, omitir este paso es asegurarse problemas a futuro.
  5. Conexión técnica con medios. Aquí es donde se conecta todo con Google Merchant, Facebook Catalog y demás, de modo tal que no sólo se habilite la pauta dinámica en las principales plataformas sino que también se actualice automáticamente la pauta en función al inventario real disponible. Empezar a hacer pauta sin tener la opción de usar anuncios dinámicos es hacer a un lado todo el avance en inteligencia artificial y machine learning de los gigantes de la industria, obligándote a hacer pauta como en el 2005.
  6. Generacíón de demanda. Acá es donde, entendiendo lo que hace sentido comprar (ver punto 1), se hace el análisis y armado de audiencias potenciales, se diseña el plan de medios, y se empieza a ejecutar y optimizar la campaña publicitaria. [Aquí es donde entro yo a la película🙋‍♂️]
  7. Logística de última milla. Es probablemente el punto más crítico de todo el proceso, no sólo por lo costoso que puede resultar, sino particularmente por cómo una experiencia negativa (envío demorado, talla/color/opción incorrecta, errores en dirección, y demás) puede tirar a la basura el es fuerzo -y el dinero- invertido en todos los pasos anteriores.

Es por esto que, para tener una proyección realista de requisitos, tiempos y costos, es importante investigar y entender las implicaciones de un deployment de ecommerce acorde al tamaño de la empresa y de los requisitos. También es saludable hacer un análisis de costos para entender qué tanto la empresa puede pagar por adquirir clientes en línea y cuánto puede ser un monto saludable en inversión inicial y retorno estimado. Una comparación habitual suele ser la proyección de venta potencial como un porcentaje de la venta de una sucursal, y así poder asignarle el mismo proporcional de la inversión para tener un retorno similar y que todo tenga sentido a nivel de negocio.

Escrito por

Chris Fawcett

18+ años en marketing. Fundador de ADMIX Data Partners.

Sobre mí
Siguiente artículoStratego Lecture Series →